martes, 4 de septiembre de 2018

Leyenda #74: Creepypasta: Kinderino

Hacia unos días me había comprado un huevo Kinder. Esta vez me había tocado una figura de la famosa de Kinder pero remasterizada regando una mata de enredadera. Siempre me había preguntado que había pasado con aquella mascota antigua de los 90.



Puse mi figura en la estantería. Empecé a investigar por mi cuenta sobre la desaparición de la famosa mascota. No descubría nada. Algunas noticias donde decían que en algunas capsulas depositaban droga o productos perjudiciales para los niños.



Luego encontré otra noticia donde George Lucas había matado a dos niños tras encontrar dos bolas que en realidad tenían cortes de escenas del Episodio III de Star Wars.



Era tarde y al día siguiente tenía planes. Al llegar a mi casa recibí un paquete desde un anónimo. En el contenía una foto de un mapa para quedar, una dirección y una carta.



Esta decía:



"Ellos te espían. Llevo trabajando para ellos desde los 8 años. La compañía miente a las personas con falacias del tipo de que los huevos son de chocolate con leche y figuras dentro en su interior. Usa este billete de avión que te llevará a Alemania para mañana. Quedamos en la dirección acordada."



Hice mi maleta y dormí pensando en el extraño paquete que apareció aquel día en mi casa. ¿Como sabían mi dirección? ¿Quien era esa persona? ¿Como sabia que estaba investigando eso?



Cogí al día siguiente el vuelo a Alemania. Seguí la dirección y el lugar adecuado. Me reuní en una plaza abierta y un tipo con sudadera azul me cogio muy fuerte del brazo y me llevo a un callejón.



Pensaba que me iba a robar. Intente zafarme pero me dijo.



-"Soy el del paquete. Soy el niño de la marca de Kinder Bueno. La marca lleva explotándome desde que mis padres firmaron para que mi imagen apareciera en sus horribles cajas. Como me hice mayor me remplazaron. Ahora trabajo 9 horas al día sin descanso empaquetando huevos."

-¿Como sabias mi dirección?

-"La empresa tiene pinchada las IPs que intentan conectar con nosotros. La investigue y vi que eras el único que se preguntaba sobre que le paso a la otra mascota. Hace 30 años aproximadamente, hubo un desgarro en el espacio. Alemania lo sabía pero no quiso extender la noticia a exteriores. Del desgarro salio una criatura. Esa criatura era ovalada y rojiza. Como no querían experimentar con ella ni abrirla. La tenían atada en una bodega de una antigua fabrica a las afueras de esta ciudad. La ataron de manos y pies.



La criatura vomitaba huevos. Los huevos contenían fetos imperfectos fallecidos que la criatura soltaba, como una gallina. Los científicos trabajaban en saber que era. El huevo era azucarado. Entonces decidieron vender, durante años, sus huevos con la excusa que son de chocolate. Cambian el feto por una capsula con un juguete. Pero un día el ser murió al poner un huevo más grande, casi de su tamaño. De hay nació otro similar a el con nariz. La empresa que ya estaba creciendo, le puso zapatillas y gorra y la disfrazo. Entonces me contrataron y vi como los científicos, le enseñaban a hablar para que saliera en anuncios, la maquillaban de cabeza a torso para abajo de blanco y decir sus diálogos. Paso el tiempo, yo sabia demasiado. Permanecía los días encerrado como un trabajador más, empaquetando huevos y haciendo anuncios, hasta que envejecí lo suficiente.



En los dos últimos años, la criatura segunda murió y de la misma forma que la otra, puso un huevo casi de su tamaño. Solo quedo un pellejo de el. Ahora la criatura tenia unos ojos más irrealistas y la gorra la había adaptado a su cabeza. Era similar. Pero como le paso a sus antepasados anteriores, le hicieron lo mismo. Tenia ganas de contar esto a alguien. La verdad me esta matando."



Una vez termino, yo me quede en shock al saber la verdad. Este me dio un huevo Kinder.



- "No te lo comas, pero la sorpresa tiene el secreto. Ahora tengo que huir de Alemania. El gobierno alemán me buscará por traidor."



El chico de unos 22 años con ojos azules, pelo castaño y sudadera se coloco una gorra y gafas de sol y salio de la esquina. Salí yo y ya había desaparecido.



Abrí el huevo Kinder que me había dado el chaval. No me lo comí por asco y dentro había un puzzle. Lo arme y en el había una dirección de la fabrica del lugar. No estaba lejos de la plaza donde me hallaba. Fui caminando para saber ya por curiosidad que sucedía.



La puerta no tenia vigilancia y estaba abierta. Visite la fabrica donde preparaban los huevos con el residuo del huevo original y demás productos derivados. Baje por unas escaleras y se oían disparos y gritos. Abrí entornada la puerta y la criatura se había liberado. Estaba tragándose a todo el personal científico y de seguridad Era una criatura ovalada con ojos acristalados.



El ser me había detectado. Corrí hacia arriba intentando huir pero al rodar era más rápido y me atrapo. Intente liberarme pero me acabo tragando.



Me desperté en una jaula ovalada, cubierta de un hilo blanco.  Lo pude ver porque lo desgarré poco a poco. Era como si fuéramos tanto el personal como yo presas o huevos a punto de eclosionar en una red de araña colgados del techo. La criatura hacia con su boca nuevos huevos con gente que se había tragado. Cuando intente romper el huevo mi mano se estaba corroyendo por el extraño hilo. El ser volvió a tejerlo y poco a poco me quede sin respiración. Mi fin había llegado.





Desperté en mi habitación encima del ordenador. Me despeje con agua fría de aquella pesadilla. Al medio DIA me tomé unos huevos fritos y de postre un huevo Kinder. Lo abrí pero el olor era desagradable. Tenía una capsula algo más grande que las otras. La abrí y dentro había un dedo cortado y trozos de tela azul manchados en sangre.



Ley las noticias y el muchacho de mi sueño había muerto porque contó la verdad a todos. Los medios extrajeros quisieron investigar todo el embrollo y el silencio de ocultar al ser pero el gobierno alemán se negó a dar explicaciones.



Yo sabia que a lo mejor mi sueño fue una visión. Me puse a escribir la historia pero alguien llamo a la puerta. Abrí con un sudor frío recorriendo mi frente pero no había nadie fuera ni nada. En la puerta había pegado un cartel con unas palabras "Sabemos lo que tú sabes".



De repente un desgarro espacial apareció en mi casa  y una criatura ovalada roja me secuestró. Pasaron los días. Un hombre trajeado entró a mi casa a por mi portátil y se lo llevo sin dar ninguna pista. Salvo mi figura del Kinder hiño que semanas antes había comprado.



Testimonio de un vecino dado a la policía.





Advertencia: La obra solo quiere crear o intentar terror. No es real ni pretende ofender a nadie.

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